Atención telefónica: 982 22 65 14

Algunas aplicaciones de los diferentes tipos de cerámica

AZULEJO:

Este tipo de material cerámico está destinado a la colocación en revestimientos, y especialmente en cocinas y cuartos de baño. Es muy importante decir que este tipo de material es básicamente de colocación en interiores. Los casos en los que este producto puede ser idóneo para revestimientos exteriores será siempre aquellos lugares sin riesgos de heladas, dada su alta capacidad de absorción de agua, pero personalmente, considero que no es el material educado.

Para la colocación de azulejos, no tendremos ningún problema en el momento de seleccionar la técnica de colocación, pues nos encontramos ante un material compatible con todas ellas. En este caso los únicos factores que nos marcarán qué técnica deberemos utilizar serán las condiciones del soporte y el espacio a revestir.

También deberemos tener en cuenta, en la planificación del trabajo el tamaño de la junta (se recomienda una junta mínima de 1,5 mm y en formatos superiores a 30×30 dicha junta deberá ser mayor) así como la colocación de las piezas cortadas, de forma que se vean lo menos posible, para conseguir así la sensación de continuidad en el revestimiento.

BALDOSAS DE GRES:

Como caso contrario al del azulejo, las baldosas de gres se destinan generalmente a la colocación de pavimentos, aunque existe algún caso en que se utilizan como revestimiento no le daremos importancia.

Normalmente las baldosas de gres se colocan en zonas residenciales, y a diferencia del azulejo que, como ya hemos dicho, se suele utilizar en baños y cocinas, las baldosas de gres se pueden colocar en cualquier lugar sin excepción, además gracias a la gran resistencia que ofrecen es muy viable su colocación en zonas no residenciales.

tipos de cerámica

Como técnica de colocación para las baldosas de gres, podemos utilizar tanto la capa fina como la capa gruesa, pero deberemos distinguir cuál de ellas es la más correcta en cada caso, todo dependerá del formato de la cerámica.  Normalmente el formato de las baldosas de gres suele ser 30×30 o superior, en estos casos la técnica más recomendable es la de capa fina, pero en aquellos casos en los que el formato de la baldosa sea inferior al 30×30 podremos utilizar perfectamente la técnica de capa gruesa.

Es muy importante respetar el ancho mínimo de junta de 1,5 mm, ancho que irá aumentando en relación al formato de la baldosa, para poder absorber todas las tensiones que se producen, sobre todo si el soporte está compuesto por varias capas (ya dedicaremos otra entrada a los soportes, os doy mi palabra).

GRES PORCELÁNICO:

Este material puede ser utilizado tanto en revestimientos como en pavimentos. Su gran polivalencia además de su resistencia nos permite su colocación tanto en zonas residenciales como en las no residenciales, dentro de estas últimas, especialmente en zonas comerciales destinadas a sufrir un gran tránsito (no exclusivamente peatonal). También es el material perfecto en aquellas zonas geográficas donde los riesgos de heladas son muy altos.

Aplicaciones de cerámicas

La gran gama cromática de este producto lo convierte en un material perfecto para trabajos de interiorismo y decoración. La técnica a utilizar durante la colocación de este material (normalmente suele ser la técnica de capa fina) queda en segundo plano, pues lo primero que deberemos tener en cuenta es el adhesivo a utilizar.

La casi nula absorción de agua del gres porcelánico nos obliga a utilizar materiales flexibles y con un grado de adherencia muy alto, básicamente materiales cementosos con resinas poliméricas o adhesivos de reacción.

En lo que se refiere al rejuntado, deberemos utilizar materiales elásticos y resistentes mecánica y químicamente. La colocación se deberá realizar con un ancho de junta mínimo de 1,5 mm y a medida que el formato de la cerámica vaya en aumento la junta será mayor.

En algunos porcelánicos el corte manual puede ser conflictivo debido a la dureza del material, (sobre todo en las de doble carga o esmaltadas). En estos casos el corte eléctrico (siempre refrigerado por agua) será la opción más recomendable.

En todos aquellos materiales cerámicos destinados al pavimento, es muy importante, recordar que estas piezas se colocan, en muchos casos, antes que las de revestimiento, por lo que será muy importante la protección de los suelos.